El niño NO es un adulto pequeño

puertas abiertas 8

Los adultos solemos pensar que somos cuerpo, emociones, y pensamientos pero no nos vemos de una manera integrada, es decir, no reconocemos que nuestro cuerpo físico es el medio de expresión de nuestras emociones y pensamientos… nos sentimos “desconectados” y así andamos por la vida.

Bernard Aucouturier creador de la práctica psicomotriz, señala y enfatiza que existe una estrecha relación permanente entre el cuerpo, las emociones y el pensamiento y que en la infancia es a partir del juego espontáneo que se expresa la integración de estas tres y que la práctica psicomotriz ayuda al niño a evolucionar en su desarrollo psicológico y motor en los primeros años de vida..

En una entrevista que le hizo el Equipo de Atención Educativa del Consorcio de Galicia, España, reflexiona sobre la infancia y la importancia del juego espontáneo.

 ¿Cuál es su concepción de la infancia en la sociedad actual?
En general el niño es visto como un pequeño adulto que debe convertirse rápidamente en adulto maduro. Sin embargo, el niño tiene una originalidad, una manera de ser, de expresarse y de pensar. Pienso que es necesario respetar el desarrollo propio de cada niño: el niño no es un adulto en pequeño. El niño es niño con su originalidad y sus ¡ características. El niño tiene necesidad de tiempos, que se le respete su ritmo de desarrollo y su forma de pensar, que no es la del adulto, pero debemos ayudarlo progresivamente a adquirir un pensamiento más maduro.

¿Cómo definiría su trabajo en la Práctica Psicomotriz con los niños de 0 a 7 años?La Práctica Psicomotriz, que se dirige principalmente al niño hasta 7/8 años: libertad de acción desde los primeros meses y el juego espontáneo están en la base de la Práctica Psicomotriz.

El juego es un poderoso proceso de simbolización contra la angustia y el miedo, el juego está pues al servicio del ser en devenir. El juego espontáneo es la forma privilegiada de la expresión del niño; es vital, pues jugar es vivir. Jugar es representarse, jugar es afirmar su existencia en el mundo.

El juego espontáneo es pues la dimensión psicomotriz por excelencia y es un momento único del desarrollo psicológico del niño antes de que se instale en la realidad de la cultura a partir del fin del pensamiento mágico hacia el sexto año.

Sobre el juego espontáneo

Bernard sostiene que lo que a un niño le sobreviene mientras juega es parte de su historia, algo ocurrido en el pasado y parte de su naturaleza orgánica. El juego entonces se vivifica en el niño como un proceso de sanación para calmar, aliviar y atenuar dolores del cuerpo y del alma, y con ello liberar inevitables tensiones. Pero para que esta actividad espontánea pueda darse, y el niño pueda cargar de fantasías de omnipotencia su juego y, por lo tanto, pasar por este gran trance mágico, es necesario que el adulto no interfiera en la creencia de ese poder que otorga al niño el juego simbólico.

https://www.facebook.com/plugins/video.php?href=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2F273195006038711%2Fvideos%2F375425846334395%2F&show_text=0&width=560

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s