Movimiento libre y Actividad autónoma. ¿Qué implican?

¿Qué queremos decir cuando decimos que hay que dejar al bebé moverse libremente? ¿Aprenden los niños a moverse solos o necesitan de nuestra ayuda? ¿Qué quiere decir que el bebé es un ser con capacidad para la autonomía? ¿El desarrollo psicomotor es por aprendizaje o maduración? ¿Cómo lo aplico en casa? ¿Qué hago? ¿Por dónde empiezo?

 

¿Qué es el Movimiento Libre?

Se podría decir que el Movimiento Libre consiste en dejar que el bebé se mueva libremente y sin intervención del adulto. El movimiento se da de forma espontánea y autónoma. Al bebé/niño/a no se le coloca en ninguna posición a la que no haya llegado por sí mismo/a (salvo la inicial boca arriba) y en ningún caso se le exige, anima o incentiva a que realice ningún movimiento ni logre ninguna posición.  El movimiento del niño/a es libre y está liberado de cualquier voluntad ajena a sí mismo (movimiento autónomo).

 

Emmi Pikler* fué construyendo una pedagogía diferenciada en 2 tiempos fundamentales:

  1. Un vinculo seguro con la figura adulta a través de los cuidados cotidianos. Una relación adulto-infante de confianza que permita al infante sentirse tranquilo y satisfecho consigo mismo y con el mundo que le rodea. Una relación y una forma de comunicación efectiva que acompañe al bebé niño en el desarrollo de un sentimiento de competencia sólido y una personalidad armónica. Para ello en Loczy cuidan mucho los Cuidados Cotidianos de higiene, sueño y alimentación, así como las formas de Comunicación con el bebe/niño.
  2. “La no intervención del adulto en el desarrollo y maduración psicomotora del infante, así como preparar la disposición material y espacial para que este movimiento pueda darse y el bebé/niño pueda desplegar sus capacidades. El adulto no coloca al infante en posiciones a las que no ha llegado por sí mismo, pero ofrece un acompañamiento atento y apoyo en el desarrollo psicomotor, la actividad autónoma y los cuidados cotidianos.

¿En qué se basa el movimiento libre?

  • Confianza plena en la iniciativa del infante y en su capacidad para moverse y relacionarse con el mundo que le rodea, objetos y seres, así como su capacidad para la autonomía y la comunicación.
  • El desarrollo psicomotor es un proceso madurativo que no necesita de enseñanza.
  • Un desarrollo armónico de la lateralidad, el equilibrio y el movimiento solo puede estar asegurado cuando dejamos que estos maduren y se desarrollen a su propio ritmo, un ritmo que debe estar marcado por la iniciativa del infante y no por la del adulto.
Emmi Pikler* (1902-1984) fue una pediatra húngara a la que en 1947 le encargaron la dirección del Instituto (orfanato) Loczy de Budapest. El Insttituto Loczy acogía a niños y niñas desde el nacimiento a los 3 años como máximo y con una ratio de unos 10 infantes por adulto. Una de las cosas que más preocupaban a Emmi Pikler y aquello que la llevo a sus investigaciones más exhaustivas sobre el desarrollo de la motricidad, fue que en Loczy no se diera lo que se conoce como síntomas de hospitalismo, un fenómeno que hace que bebés y niños/as criados en instituciones se vuelvan apáticos, indiferentes al mundo y las relaciones, tristes y con un desarrollo psicomotriz y cognitivo deficiente.

Fuente: Tetaaporter

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s